14 noviembre 2007

Para que estudiamos, para que sirven los exámenes


Desde pequeño me inculcaron la idea de que estudiar era muy importante, y que debíamos estudiar no para aprobar sino para aprender, los exámenes era simplemente una forma de evaluar los conocimientos que se habían adquirido, alguien tenía que verificar que tu conocimiento sobre la materia era suficiente para pasar a otro nivel.
Después aprendí que tenían razón los que me decían que estudiar era importante pero también aprendí que aprobar el examen es lo que te permitía conseguir tus objetivos y terminar tus estudios, así he estudiado toda mi vida, clavando codos y examinándome, hasta que termine mis carreras.
También he aprendido que en los exámenes puedes tener mala suerte (con alguna asignatura), te puedes quedar en blanco el día del examen después de haber estudiado, el nivel de la clase puede ser excesivamente alto, los profesores pueden idear exámenes en los que solo aprueben muy pocos, e incluso puedes aprobar y no servirte la nota, y para mas abundamiento algunos aprueban sin estudiar, por tanto, un alumno puede suspender 4 asignaturas por muy diferentes razones, las variables son amplias y otros aprobar todas las asignaturas, también por muy diferentes razones ajenas al estudio de manera que suspender 4 asignaturas, a priori, no tiene siempre el mismo significado.
Un curso no es un todo, está formado por diversas asignaturas que te las imparten varios profesores, las evaluaciones no se califican en conjunto, sino asignatura por asignatura, unas puedes aprobarlas y otras suspenderlas pero no existe una nota global para cada evaluación, por tanto, estamos ante un sistema de compartimentos donde cada uno califica bajo su criterio.
Cuando terminé mis estudios ya tenía claro que si estudiaba mucho o aprendía mucho pero no aprobaba los exámenes algo fallaba y los objetivos no se habían cumplido, había aprendido que los objetivos se cumplían una vez que tenías tu nota final, era el premio por el esfuerzo.
A mis hijos siempre les he inculcado la idea del esfuerzo y de los resultados y siempre les he dicho que los cursos se aprobaban examen a examen y nota a nota hasta llegar al final y por supuesto que no había otro camino para aprobar que el esfuerzo constante.
Por tanto, la base de mi razonamiento siempre ha sido, estudiar, aprender una materia, examinarme obtener la calificación y seguir adelante porque los exámenes consolidaban y evaluaban mi formación, por eso nunca he entendido que un alumno estudie, apruebe unos exámenes y tenga que examinarse otra vez de las mismas materias que ya ha aprobado. ¿Os imagináis que un profesor tuviera que examinarse de nuevo de sus oposiciones porque no haya conseguido que sus alumnos aprueben el curso?, o es razonable que un médico tenga que estudiar otra vez la carrera porque se le haya muerto un enfermo?. Dejando las situaciones límites de los ejemplos del maestro o médico lo que uno ha superado debe estar consolidado, es una cuestión de justicia.
Otra variable que debemos analizar también es el impacto psicológico que representa para un chico o una chica tener que repetir un curso completo. Cuando esto se produce se le está transmitiendo una desconfianza total, un fracaso del 100% y sobre todo una especie de castigo que no me encaja muy bien con la motivación y la educación en lo positivo, el castigo realmente es suspender la asignatura, no se debe incrementar arrebatándole su trofeo en las materias superadas.
Estoy de acuerdo en que repitan un curso en situaciones límites, sin embargo creo que es una gran injusticia que un alumno después de aprobar una asignatura tenga que examinarse otra vez de ella, yo creo que sería mas útil que repitiera solamente con las asignaturas que haya suspendido, de esa forma tendría mucho mas tiempo para estudiar aquellas materias que no haya superado sin perder el tiempo en volver a estudiar lo ya aprobado, se me ocurre que podría completar un curso matriculándose de asignaturas del siguiente curso, de esta forma, aprobaría aquellas asignaturas que ha suspendido y al mismo tiempo se iría formando en las asignaturas del siguiente curso. Creo que esta forma de proceder sería un avance para él y la otra un retroceso.
Por este motivo cuando la Ministra ha anunciado que se puede pasar de curso con 4 asignaturas no he podido ocultar mi alegría porque creo que se ha hecho justicia, con aquellos alumnos que por unas razones o por otras han suspendido 4 asignaturas. ¿Si realmente repetir es tan bueno , porque no hacemos lo mismo en la Universidad?, o en el mundo laboral?. No entiendo tanta crítica a esta medida y no comprendo porque ese empeño en que los muchachos repintan curso y pierdan un año de su vida estudiando lo ya superado, un examen es un examen y si un chico o chica lo ha aprobado ya ha demostrado su formación en esa materia, ya han evaluado sus conocimientos para lo bueno y para lo malo.
Pienso que lo importante no es repetir o no repetir, sino dominar una materia y aprobar los exámenes porque de lo contrario ¿para que estudiamos y para que sirven los exámenes?. Por favor si alguien me puede aclarar que tiene de bueno repetir que me lo diga.
Ilustración M.Luz Flores

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenos dias.soy miguel de guareña
Te seré sincero intente leer todo el ladrillo pero a la mitad del camino lo deje lo mio no es leer ( siempre que no sea prensa deportiva ) jejejejejejejeee
Por lo que escucho el finde pasado de escandalo no? que guay os lo tuvisteis que pasar en Portugal
Oye y el viernes que pasó que no fuiste a clase,supongo que por el tema del viaje a Portugal,de todas formas no te preocupes sólo repasamos la danza del vientre y el Enrique, nada que tu no sepas
Hoy creo que ire a la Habanera, tenemos pendiente tu y yo un "espacio sin humos"
UN SALUDO CAMPEON

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo en que no se entiende el tener que volver a examinarse de algo ya aprobado, al margen de que aprobar sea sinónimo de haber adquirido conocimientos.
Pero, demos una vuelta al tema.
¿A qué vienen tantos cambios en el sistema educativo?. Parece que con tantos cambios no hay quien de con el sistema adecuado.
Si observamos los temarios actuales y los comparamos con los de nuestros tiempos mozos, veremos que los de ahora no están hechos para superdotados ni mucho menos; entonces, ¿a qué se debe la tan alta tasa de fracaso escolar que estamos alcanzando?.
No tengo las respuestas, pero quizás los experimentos haya que hacerlos primero en laboratorios (entre comillas) y luego trasladarlos a la vida real, una vez demostrada su eficacia.
Me vuelvo a hacer otra pregunta al elevar a 4 el número de asignaturas pendientes con las que se puede pasar de curso, ¿no es esta una forma de manipular las estadísticas de fracaso escolar, para disminuirlas?.
Insisto en que no soy partidario de tener que repetir un curso completo, para volver a examinarte de lo ya aprobado; pero, ¿será esta la solución definitiva o vendrán más cambios?.
En el pais vecino también han adoptado una medida, cuanto menos curiosa.
Antes tenían un número determinado de faltas de asistencia, superado el cual no se aprobaba. Ahora han eliminado ese filtro y han introducido un examen para que los que no van a calse puedan pasar de curso.
¿A la inmensa mayoria de los que faltan a calse les importarán los exámenes o pasar de curso????????
Un abrazo

jose piñeiro dijo...

Miguel Angel cuanto siento haber sido tan pesado con mi relato. Mi amigo Enrique me ha dicho una cosa que es verdad, lo bueno es decir todo esto mucho mas resumido. Decididamente no se escribir, debo aprender mucho todavia, así que te pido disculpas por el ladrillo este, y prometo escribir no mas de 15 o 20 lineas y lo que pueda resumier ahí bien, y lo que no pues a seguir aprendiendo. Gracias por tu comentario

jose piñeiro dijo...

Anonimo, estoy totalmente de acuerdo contigo, yo propondría, en lugar de tanto cambio, una buena ley de calidad de la enseñanza donde se evaluara constantemente todos los agentes educativos, colegio, profesores, contenidos de los cursos, planes de estudio, padres y madres y alumnos y que se publicaran de forma transparente los resultados y seber de una vez que es lo que está fallando y enfrentarnos con el problema real, y despues en colaboración con todos los agentes educativos buscar soluciones definitivas y duraderas, no cambiar tanto de nombre a las cosas y ser muy exigentes con los responsables de la educación de nuestros hijos (empezando por nosotros y siguiendo por los profesores), estoy seguro que si hubiera mas vocación y mas respeto las cosas funcionarian mejor.

Anónimo dijo...

Precisamente has vuelto a dar en el clavo.
Vocación y respeto son dos de los pilares que están brillando por su ausencia, y en eso tenemos algo de culpa en querer cargar todo el peso de la educación de nuestros hijos sobre los profesionales de la educación. No digo que sea tu caso o el mio, pero está muy generalizado.
Una evaluación continua del diario de la clase, pienso que es mucho más eficaz que examenes en tropel.
Un abrazo

Anónimo dijo...

oeoeoeoeoe jose piñeirooo