24 febrero 2009

Una gran mujer

Buenas tardes a tod@s, realmente ya tenía ganas de escribir alguna cosa. Desgraciadamente hubiera preferido no tener esta apetencia porque los motivos son tristes. Ayer se enterró una gran mujer, una persona llena de bondades y de generosidad, que entregó su vida a su familia y al trabajo por su casa y su familia. Siempre que recurrías a ella estaba ahí, daba igual lo que hubiera pasado, su familia siempre tenía razón y siempre había una solución que aportar, siempre que la necesitabas te complacía con el mayor agrado del mundo y te hacía mas de lo que tú le habías pedido.
Naturalmente siempre estaba preocupada por nosotros por nuestros hijos, por nuestro trabajo y hasta de nuestras diversiones, nunca faltaban bolsas de comida cuando sus nietos se marchaban a estudiar, y por su puesto tampoco faltaban esos eurillos que tanto agradecían. Se alegraba de todo lo bueno que te ocurría, se entristecía cuando las cosas no te venían bien y lloraba cuando no la comprendías. Te ofrecía su dinero, su casa, su comida y todo lo que tuviera, aunque lo necesitara. Os estoy hablando de mi madre, nada menos que mi madre.
Cuando enfermó tampoco desperdició la ocasión para mostrar a todo el mundo sus valores. No se ha quejado de nada, no ha criticado a nadie, no se ha desesperado nunca y ha llevado su enfermedad con una dignidad admirable. No puedo dejar de pensar las veces que les decía guapa a las enfermeras, a las auxiliares y a todo el personal que día a día la cuidaba. A veces, cuando vamos envejeciendo nos volvemos mas cascarrabias, pero hay personas bondadosas que van cada vez a más y nunca dejan de sorprenderte.
Quiero compartir con vosotros estos momentos de tristeza para mí y deciros que cuando una madre muere algo de ti también muere con ella pero también brotan cosas nuevas en ti fruto de los valores que has visto en ella. Ahora mas que nunca tengo sensación de vacío, de orfandad, pero lleno de esperanza porque para mí y para mi familia ha sido un ejemplo. Solo deseo que vaya donde ella quisiera y que nosotros quedemos a la altura de las circunstancias y de su valía. Adiós mama.

7 comentarios:

Nacho dijo...

Pepe, siento mucho, de verdad, lo que ha pasado. Me enteré justo hoy, por Mario, claro.
Un texto conmovedor.
Nacho Noriega

Jose PIñeiro dijo...

Muchas gracias Nacho, se que lo sientes y te agradezco tus condolencias, en estos momentos significan mucho para mi. Gracias

Anónimo dijo...

Lo siento muchisimo compañero, no se que mas decirte la verdad es que este tipo de cosas me me sobrepasan y me quedan bloqueado.
Al leer el texto has conseguido que mi piel se pusiese de gallina.
Y amigo yo diria mas bien un hasta luego mama.....
Lo siento

miguel angel guareña

Jose Piñeiro dijo...

Compañero del alma, compañero…..esta situación nos sobrepasa a cualquiera pero es ley de vida, por eso se sobrelleva. Un buen amigo hace años perdió a una hija pequeña y me contaba que eso era lo mas duro a lo que se tenía que enfrentar una persona porque asistir al funeral de un hijo es antinatural, es alterar el orden de las cosas. Durante los momentos posteriores a la muerte de mi madre solo pensaba en eso. La muerte de mi madre es un hecho natural y sigue el orden lógico de las cosas y esto es lo que te hace sobrellevar una perdida tan grande como es la de una madre. Pero eso no te quita la pena que sientes en ese momento porque una madre es el recurso que siempre tienes ahí para lo que quieras, es como tu retaguardia, sabes que siempre te protegerá y te querrá y es como si toda la vida estuvieras ahí en su vientre, pero cuando la pierdes todo eso se vá y es cuando realmente se ha cortado tu cordón umbilical. La suerte es que has vivido mucho junto a ella y cuando desaparece de tu vida, su recuerdo está presente de manera permanente en ti y realmente es cuando estas ya pare siempre con ella.
Tienes razón, debí decir hasta pronto.

Anónimo dijo...

Siento mucho la pérdida de tu madre, Pepe. Como tu bien dices es ley de vida, pero aún así es muy duro. Sientes que te cortan tu raiz y cuesta trabajo continuar erguido, pero hay que sobreponerse y mantener muy frescas en la memoria todas las cosas buenas que pasaste junto a ella. Yo despues de pasados 14 años aún me sorprendo a veces con un relampago fugaz que pasa por mi mente ante algo muy bueno o muy malo y que me dice... cuando se lo cuente a mi madre...Un fuerte abrazo. Nieves

Jose Piñeiro dijo...

Muchas gracias Nieves, se que lo sientes de corazon. A mi ya me esta pasando lo que tu comentas, espero que con el tiempo me vaya a acostumbrando. Un fuerte abrazo tambien para tí

Anónimo dijo...

Buenos días Pepe,
lo siento muchísimo, acabo de enterarme del fallecimiento de tu madre, hacía mucho tiempo que no entraba en tu blog. La verdad es que por tus palabras, debió de ser una gran mujer, que seguro que todos cuantos la conocieron la recordarán y la llevarán en su corazón, porque las personas buenas y bondadosas nunca mueren, se marchan a un lugar mejor...
Un fuerte abrazo
Marisa